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Cabaña
"La Patricia"
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Concentrados Alimenticios |
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pasado el tiempo en que el conejo se alimentaba con las sobras de la cocina
o arrojándole algunos cereales o forrajes. En la actualidad este
mamífero pertenece a los animales domésticos criados en
grandes concentraciones para su utilización. Esto obligo a la racionalización
integral de todos los métodos de crianza, con el afán de
poder aprovechar el máximo del potencial genético de las
especies que por cierto es muy generoso. Primero, al conejo se lo puso en una jaula. Luego, se crearon razas y se buscaron las mejores para sus distintos usos. Pero con la reclusión también aparecieron nuevas enfermedades. El estudio de ellas y de las medidas para combatirlas marcaron otra etapa importante en el desarrollo de la cunicultura. Mas tarde vendría el segundo de los hitos fundamentales de esta industria: la aparición en el mercado de los alimentos concentrados. Estos, y las jaulas, son los que realmente posibilitaron la actividad canícula. Con el empleo de los alimentos balanceados se fueron perfeccionando los métodos de producción y se obtuvo resultados compatibles en términos económicos, abriendo un mercado muy vasto y de insospechadas derivaciones. El conejo fue muy útil como animal de caza para los romanos, que lo emplearon en la dieta de sus legiones. Esta costumbre se fue generalizando y se mantuvo por varios siglos, hasta que los monjes de la Edad Media lo cazaron y lo pusieron en jaula. Estos monjes tuvieron sucesores entre los obreros y los campesinos quienes arraigaron esa costumbre. Cuando Europa entro en la Primera Guerra Mundial a principios de este siglo, la crianza familiar del conejo ya estaba acentuada cumpliendo un papel muy importante durante esos años en que los alimentos escaseaban. El autoconsumo que era casi la única razón de su explotación desde que fuera recluido, vigorizo la crianza, al punto que comenzaron a hacerse mas frecuente los excedentes en los comercios. Durante la Segunda Guerra Mundial y "a posteriori" volvió a repetirse el hecho. Pero en ese momento las cosas habían cambiado. Con la aparición masiva de los alimentos balanceados en plaza, el conejo se sumo a esa nueva forma de alimentación, lo que propicio que se pensara en él términos de industria. Muchos acontecimientos han pasado desde entonces. Entre ellos, hubo un cambio muy importante en el perfil de la producción. Hace unos 30 años, casi todo el conejo se producía en los países europeos provenía de pequeños conejares familiares de 2,5 a 10 madres. Hoy esos módulos están en franca regresión, proporción inversamente directa al avance de las granjas con 100, 200 o 500 conejas y aun mayores. El alimento balanceado lo produjo una alternativa irreversible al propiciar el último toque de racionalización a la cunicultura, que le permitió avanzar hacia la etapa industrial de la que estaba alejada. Este acontecer de la producción de conejos en Europa, fue seguido por otros países, algunos de escasa tradición cunicula como el nuestro y lo que es América están bregando por imponerla (Brasil, Chile, Uruguay, Perú, etc.) El alimento balanceado es un alimento concebido para cubrir todas las necesidades nutricionales del conejo. Su formulación contempla fundamentalmente dos aspectos: las necesidades para la gestación-lactancia de las conejas y las del desarrollo de los gazapos; aunque la tendencia general es la de producir un solo tipo de alimento que se ajuste a todos los requerimientos. Esto, que esta lejos de ser lo ideal, se ira revirtiendo en la medida que la demanda haga presión sobre los fabricantes, como aconteció en Francia, Italia, España y otros países, que ya disponen de varias formulaciones para cubrí las distintas etapas de la crianza. En este producto intervine una parte volumétrica, compuesta por cereales, oleaginosos y alfalfa y núcleo donde se hallan las vitaminas, los aminoácidos, los minerales, etc. La alfalfa, que se incorpora de forma de gránulos, es la base de la alimentación del conejo. Participa en la composición del alimento en proporciones que van del 25 la 40 %. Los cereales y oleaginosos más usados que la acompañan son maíz, sorgo, avena, arroz, trigo, cebada, soja, girasol, maní, y algodón, El proceso de fabricación pasa por una etapa de molienda, otra de mezclado y una ultima de compactado. El conejo tiene limitaciones anatómicas para consumir alimento en polvo; además este le produce irritación de las vías respiratorias superiores pudiendo aparecer algunos trastornos. No solo es importante que la dieta sea en forma de comprimido sino que este tenga un grado de dureza adecuado, una longitud que no sobrepase los 10 mm y un diámetro de 3,5 a 5 milímetros. Se han efectuado bastante estudios al respecto y se ha comprobado que tanto la dureza como la longitud y el diámetro del granulo inciden en el índice de consumo efectivo. Cuando es blando hay desperdicio en forma de polvo; si es muy duro, lo tiran escarbando, y también se producen perdidas con diámetros y longitudes distintas a las especificadas. Los fabricantes entregan el alimento balanceado en dos formas: a granel, para lo cual es necesario contar con silos, y fraccionado en bolsas de 25, 40 o 50 kilos. A veces los concentrados producen desajustes orgánicos en los gazapos. No todas las dietas que se ofrecen en plaza para conejos son enteramente confiables. Este animal es muy sensible a los desequilibrios que los concentrados pueden presentar en su calidad o en su composición. El conejo solo admite una variación de 2% en la composición de su dieta; las demás especies son menos exigentes al aceptar hasta el 10%. |
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