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Cabaña "La Patricia"

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  Jaulas: Descripción

Desde hace varios años la cría industrial de conejos se realiza en jaulas más o menos individuales, que con el tiempo sufrieron modificaciones hasta llegar a los modelos actuales. Desde que el conejo doméstico vive en reclusión nunca ha sido mejor tratado ni despertado tanto interés como en la actualidad. la razón estriba en que antiguamente se lo explotaba en forma ocasional, criado junto con las aves de corral y alimentado con los desperdicios de la huerta. En ese medio su desarrollo pasó casi desapercibido. Luego se usaron jaulas de madera donde se lo tenía en colonias de diversas edades. Pero como estos métodos de crianza favorecían los riesgos sanitarios, muy serios e insolubles para ese entonces1, se los perfeccionó y en la medida que ello ocurría fueron desapareciendo los graves azotes del conejar.
Las jaulas de alambre, empleadas masivamente en las instalaciones cubiertas, facilitan el trabajo para operar con gran cantidad de vientres en un perfecto control sanitario y genético. Esta es una de las principales causas por la cual la industria del conejo alcanzó un crecimiento inusitado en pocos años. Hoy se cuenta con todo tipo de facilidades para la expanción zootécnica de la especie. Hasta no hace mucho casi resultaba imposible pensar en una explotación con 500 conejas cría. Sólo para el preparado de la dieta (no pocas veces había que sembrar y cosechar sus componentes) debían disponerse jornadas enteras de trabajo, y hasta las jaulas tenían que ser construidas por el propio productor. Esto fue superado por el ingenio del hombre que ya dispone de alimentación balanceada, de jaulas con abastecimeitno automáticos, de soluciones para los problemas sanitarios, de posibilidades para usar la o las razas que se adaptan al objetivo buscado, sabiendo lo que pueden brindar, aunque este logro, en nuestro medio, todavía es de aplicación incompleta.
Un modelo de jaula deficiente dará resultados incompletos y en general, al mismo costo superior; como este representa cerca del 45% de la inversión total, la elección debe ser cuidadosa. un buen modelo de jaula debe satisfacer estos cuatro requisitos:

Funcionalidad operativa
Robustez y duración
Diseño equilibrado, racional y estético
Mínimo gasto de conservación

Nótese que no hacemos hincapié en el costo. Actualmente existen 4 ó 5 modelos de jaulas para la cría bajo techo, de otros tantos fabricantes, construidas con materiales similares y siguiendo básicamente los mismo principios. El mejor rendimiento de cualesquiera de ellas sólo puede conocerse con su empleo. Este punto es delicado porque con algunos modelos jamás se podrá conseguir rendimientos elevados y constantes. Tal el caso de aquellas en que el nido se introduce en el mismo compartimiento de la madre. Este sistema de nido tiene la desventaja de la baja viabilidad que alcanza los gazapos en el período parto-crianza (30 días), no superando en muchos casos el 75%. Esto se debe a la gran cantidad de accidentes que terminan en la muerte que el sistema y la propia madre producen y que son casi inevitables.

1 Pedro Sainz, en su libro El Conejar Moderno, decía acerca de la sarna: "...sacrificar al animal que la contraiga, pues resulta muy penosos cuidar de un enfermo incurable cuando no es de la especie humana..."
En la actualidad la farmacología ha controlado totalmente esta enfermedad.

Hay otras jaulas en plaza en que el nido cuelga de la parte exterior del frente. Este es un sistema superior al otro, pero sigue siendo incompleto por la libertad con que la madre entra y sale del nido, provocando habituales accidentes. Cuando las jaulas permiten el amamantamiento controlado o dirigido, la viabilidad de los gazapos supera el 90% al desaparecer totalmente las causas que provocan los accidentes mortales. Estas jaulas poseen una puerta entre ellas y los nidos, puerta que se comanda desde el esterior para interrumpir a voluntad el acceso de las madres a los nidales. Hemos dicho que las conejas amamantan a sus crías una sola vez por día. Con este sistema se opera abriendo las puertas por la mañana para cerrarlas un par de horas después, en cuyo interín las madres alimentan a su prole. Una vez cumplida esta función no habrá más contacto entre ellos hasta el día siguiente, desapareciendo por tal motivo y por la imposibilidad de fuga de las crías todas las causas que pueden provocar dichas bajas.
En este mismo modelo de jaula también se practica el destete contiguo, que consiste en que una vez terminada la crianza (destete) los gazapos permanecen en el compartimiento contiguo al de la madre, que está intercomunicado por una pequeña puerta (por donde pueden pasar los gazapos únicamente, dadas sus reducidas dimensiones), a través de la cual ellos tienen libre acceso, y al cerrarla quedan aislados definitivamente de sus madres.
Insistimos en que es importante que el productor evalue conscientemente las posibilidades que cada diseño de jaula brinda.
Las jaulas bajo techo, habitualmente se componen de:

Jaulas para madres con su nido
Jaula para los machos (casi siempre de dimensiones superiores)
Jaula para los gazapos destetados (unos modelos las tienen, otros no)
Jaulas para los gazapos de engorde

Son construidas con alambre galvanizado soldado, o bien con alambre negro soldado y posteriormente zincado. Las dimensiones varían, pero normalmente con etos modelos se puede instalar una madre cada 0,80 a 1,20 m cubiertos (según diseño). El nido parece ser el talón de Aquiles de los fabricantes ya que no le prestan la debida atención. Todos, más o menos, descuidan su importante función, y los que hacen algo especial se limitan a clavar tablas y ponerles una puerta. En la mayoría de los casos es el propio productor el que los fabrica, empleando dos criterios a este respecto: el nido permanente o el nido intercambiable. (no hablamos del nido que se introduce en la jaula de la madre). el primero implica que la inversión será superior en alrededor de un 20% con respecto del segundo, porque a cada coneja se le coloca su nido, con la ventaja que puede ser usado por ellas en los períodos de reposo, sirviendo para prevenir las heridas en las patas (callos). Además tiene una vida útil mucho más prolongada, ya que no se lo lleva y trae, y por eta circunstancia, no necesita el empleo de otras instalaciones para el almacenaje. Concluyendo: sustentamos la teoría de que cada coneja tenga su nido permanentemente.

 
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