Ir a Principal

Cabaña "La Patricia"

Volver al Manual

  Pisos

 

Pese a su importancia, el criador ignora en general la necesidad de dotar a sus galpones de crianza de un tapiz adecuado. Pocos son los que en el momento de la instalación enfrentan el problema o lo resuelven satisfactoriamente. existe la creencia de que el piso natural es perfectamente asimilable a una explotación bajo techo y que el de cemento resulta inadecuado. Ninguna de esas dos afirmaciones son ciertas. Sólo se trata, en algunos casos, de justificativos y en otros, de desconocimiento, dicho sin ánimo peyorativo. Al planificar las instalaciones debe definirse este aspecto, porque todo lo que se hizo o se dejó de hacer en cuanto al piso será difícil de enmendar una vez iniciada la actividad.
Es oportuno resaltar la incidencia del piso sobre las condiciones de desarrollo de la explotación. Tal es el caso de la simplificación de las tareas diarias o del control sanitario, aspecto tan importante en toda crianza, o el de la influencia ambiental y otros detalles de confort, que a la postre son los que hacen al medio adecuado u hostil.
El piso natural, a pesar de su aparente escasa incidencia en la inversión, exige un constante y elevado costo de mantenimiento. Además propicia el enrarecimiento del aire y no permite la prolija limpieza de jaulas y nidos al tener que controlar el encharcamiento producido por el derrame del agua que sólo desaparecería por evaporación natural. Contra la creencia general, los pisos naturales tienen indirectamente un costo elevado, ya que los pasillos de los galpones deben tener cerca de 1,20 m de ancho para permitir la limpieza periódica, en oposición a los 0.85 m que tienen cuando el piso es de cemento, aumentando la superficie cubierta necesaria en alrededor de un 15%. Traduzca este porcentaje en pesos y súmele los gastos por pérdida de eficiencia y mantenimiento, y de ello encontrará el lector que un piso natural no es económico. Tampoco los pisos de cemento resuelven el problema si n están adecuadamente diseñados.
Estos requieren instalaciones complementarias externas para sus funciones, que son:

Facilitar la higiene, con el consiguiente ahorro de mano de obra.
Permitir una buena desinfección.
Mantener un ambiente extenso de emanaciones deletéreas.
Crear un medio favorable para la crianza.

El único inconveniente que presentan radica en el costo, que es según se miren las cosas, algo superior al de los pisos naturales con la incidencia de estos en la inversión. la construcción de los pisos de cemento representa aproximadamente el 5% de la inversión que se realiza en jaulas y galpones.
Construir uno de estos pisos no implica extender una carpeta de cemento sin más referencia que la superficie a cubrir y un buen nivel, por el contrario deben hacerse declives en ambas direcciones: las de drenaje o transversales y los de barrido o longitudinales. Gráficos 12, 13 y 14.

COPIAR GRÁFICOS PAGINA 122

Los primeros evitan el estancamiento del agua y facilitan el escurrido de la orina hasta las zanjas de barrido, los otros, guían los excrementos hasta el exterior del local mediante barrido. Los declives se ubican por debajo de las filas de jaulas cubriendo toda la superficie de éstas. entre ellos corren los pasillos a nivel que impiden que las evacuaciones invadan los espacios útiles. Los transversales tienen una caída de 7/10 cm/m (7/10%), para acelerar el drenaje de los líquidos, siendo la caída constante en toda su longitud.
Las zanjas de barrido que corren de un extremo a otro de la nave, caen a razón de 1 cm/m (1%). En las cabeceras de nacimiento se instalan grifos de agua de 3/4 a 1 pulgada, para impulsar hacia el exterior toda la materia depositada en ellas. Cuando los galpones sobrepasan los 20 m de longitud es conveniente tener bocas de agua ubicadas en el medio, para conectar el equipo de limpieza a presión.
Los pisos se construyen con cascote empastado o apisonado y concreto para la parte superior (contrapiso 0,05 m, carpeta 0,01 m). en la superficie del piso que está exactamente debajo de las jaulas se hace un tratamiento de alisado para facilitar el escurrimiento.
Otro tipo de piso de características similares, construido siempre sobre el principio de drenado y barrido, consta como se aprecia en el Gráfico 13, de dos declives de drenado por fila de jaulas y una zanja de barrido central ubicada entre ambos.
Tanto uno como otro diseño cumplen la misma función higiénica y sanitaria y representan un considerable ahorro de trabajo diario. Estos pisos se limpian mediante baldes o agua a presión. Con el segundo método, sólo se emplea 1 1/2 hora diaria para higienizar 450 m cubiertos (500 reproductores y alrededor de 4000 gazapos de 0 a 60 días).
Los sistemas de limpieza automática empleados en Europa, combinados a veces con fosas profundas, son interesantes pero de mayor costo de inversión. de todos modos, sea cual fuera el sistema de piso que se construya y el método de limpieza que se adopte, siempre serán preferibles al uso del piso natural, donde se realiza una higiene periódica y manual.

 
Principal Home Page
Atras Volver al manual