|
|
Cabaña
"La Patricia"
|
|||
|---|---|---|---|---|
|
Sobre las Emfermedades mas Comunes |
||||
| Vamos
a informar al lector sobre las enfermedades mas comunes que se pueden
presentar en una granja, haciendo la salvedad que no las tratamos con
rigor científico pues no estamos capacitados para ello. Solo las
enunciamos y damos las pautas del comportamiento práctico a seguir. Cuando al conejo se lo cría en un ambiente saludable sin saturación de humedad ni emanaciones nocivas provenientes de los detritos en descomposición y de la acumulación de orina, protegido de las temperaturas extremas y usando desinfectantes para tratar su habitad y controlar la proliferación de microorganismos, lo normal es que el productor no detecte problemas sanitarios importantes, sobre todo entre su reproductores. Pero si a pesar de estas preocupaciones alguno de los animalitos se enferma, lo más prudente y aconsejable seria proceder a su eliminación. Los reproductores comúnmente pueden llamar la atención sanitaria por tres circunstancias; dos, producidas casi siempre por accidentes pero favorecidas las tres por predisposición hereditaria. De manera que aquí cobra de nuevo importancia la selección. La sarna es una enfermedad parasitaria que si bien antes revestía características graves, en la actualidad es de muy fácil tratamiento y control. Esta afección se origina en los conejos adultos y no es común su propagación entre los gazapos, salvo que se la descuide. Se localiza en las orejas, patas y hocico del animal, pero como es destacable a simple vista, su control se hace rutinario y eficaz, ya que existe en plaza un producto que la combate eficientemente. Cuando aparece, lo que sucede tarde o temprano, hay que combatirla, porque una vez que se instala en la granja es muy insidiosa. Otro de los padecimientos habituales de las conejas en crianza es la mastitis (inflamación y endurecimiento de las mamas), que se origina casi siempre por accidentes que producen pequeñas heridas en las mamas por la que penetran los microbios que originan la infección. La mastitis es mas habitual en las explotaciones que siguen su ciclo de reproducción intensivo, pudiendo alcanzar estadísticamente una morbilidad de1/2% mensual cundo las condiciones de los alojamientos no influyen para acentuarlas. Esta acotación vale, porque si las madrigueras o las jaulas tienen defectos capaces de producir heridas en las mamas aumentaran los casos de mastitis. También puede contribuir el uso de camas inadecuadas en los nidos, por lo que siempre aconsejamos al productor el empleo de cáscaras para su armado en prevención de las contingencias mencionadas. Las camas hechas con cascarillas de arroz, girasol, soja, avena, no contienen elementos punzantes o cortantes, pero si pueden presentarlas si se arman con pasto o viruta. Cuando una hembra contrae mastitis se la debe reemplazar de inmediato, sin permitirle amamantar a su prole, pues esta podría mamar pus en vez de leche. Su curación, si bien es posible, no se practica porque el tiempo que demanda la convalecencia, que es bastante prolongado, hacer perder ritmo a los ciclos de producción, que puede evitarse con su reposición, anulando la posibilidad de una jaula-madre inactiva. El mismo procedimiento se sigue con los reproductores machos y hembras que parecen ulceras en las patas (cayos). Este es el primer problema sanitario dentro de los más comunes que se le puede presentar al productor. Las ulceras en las patas se generan por las contusiones producidas por los pisos de alambre de las jaulas, a consecuencia de la reducida superficie de apoyo efectivo que tienen los conejos sobre ellos. Estos pisos, que constituyeron todo un adelanto cuando se implantaron, porque alejaron la posibilidad de contraer la coccidiosis y facilitaron el mantenimiento de la higiene, tienen el pequeño inconveniente de producir heridas en las patas de algunos conejos adultos. Un macho en esas condiciones no puede cubrir, y una hembra, ni criar ni concebir cuando el mal ha avanzado de manera considerable. Como ya dijimos, este es un tema para considerar desde el punto de vista genético, formando líneas resistentes. Es la única forma de evitar que este padecimiento sobrepase la medida de lo habitual, que puede estar en el mismo orden de la mastitis. Dos condiciones que ayudan a prevenir la aparición de las ulceras de las patas son, la flexibilidad de los pisos de las jaulas y la posibilidad de que las hembras en sus momentos de reposo (sin crianza) puedan permanecer en el nido. Su tratamiento es desaconsejable porque la dedicación que requiere y el tiempo que distrae no justifican económicamente el resultado, pudiendo sustituir al animal afectado. Es indudable que los conejos reproductores suelen contraer otras enfermedades pero no las mencionadas por carecer de importancia económica debido a que son esporádicas. Lógico es pensar que este concepto tendrá vigencia siempre que las condiciones de crianza sean las normales, lo que no es difícil cuando la granja esta convenientemente instalada y se cumplen todas las normas sanitarias. En el caso de los gazapos, que están siempre mas predispuestos a contraer enfermedades contra los mecanismos inmunitarios son todavía incompletos, el principal problema sanitario se remite a un solo periodo de un par de semanas de duración, que merece toda nuestra atención porque a partir de el, podría desencadenarse un contagio generalizado. En circunstancias normales, ni antes de los 35-7 días de vida de los gazapos, ni después de los 50-5 días la sanidad sufre alteraciones económicas ponderables, salvo que aparezca alguna noxa no tratada a tiempo. De todos modos, esta eventualidad casi siempre denota un descuido, porque lo normal en este aspecto es la regla íntimamente ligada a la naturaleza de este animal. Durante la primera etapa de su desarrollo, que se extiende hasta pasado los 30 días de vida, el gazapo vive protegido por las defensas orgánicas acumuladas a través de leche materna, que es una gran riqueza, pocas veces superadas entre los mamíferos. Pero a partir del destete, que normalmente se realiza antes de los 30 días, el gazapo cuenta solo con las defensas que ha podido reservar y con las características genéticas heredadas. En esta segunda etapa se producen en su organismo muchas variaciones químicas, fisiológicas y hasta psicológicas a consecuencia del cambio de sus hábitos alimentarios y de la ruptura de la relación simbólica de la que dependió exclusivamente durante sus primeras semanas de vida. Esta irrupción es un nuevo régimen de vida le produce al gazapo lo que genéricamente denominamos estrés que muchas veces se manifiesta por alteraciones orgánicas que le provocan diarreas casi siempre mortales si no se tratan. Para dar una idea de la magnitud en las circunstancias normales puede adquirir este problema, advertimos que hasta el 5% de los conejos destetados pueden presentarlo. Es cierto que hay fármacos que suelen corregir y hasta prevenir esta alteración; pero será la ciencia la que en algún momento consiga la solución adecuada para evitarla. Sospechamos que esta llegara por el lado de la alimentación. Estas diarreas inespecíficas muchas veces favorecen la coccidiosis a causa de la caída abrupta de las defensas del animal. Y es en este punto donde radica el peligro de la generalización de estas enfermedades que tiene una capacidad de contagio muy rápida, sobre todo donde la densidad de los conejos es muy alta. Por todo lo expuesto, siempre es oportuno actuar ante los cuadros diarreicos. Las neumonías quizás sean la segunda causa de muerte de los gazapos, motivadas generalmente por condiciones ambientales, de allí pueden ser previstas más fácilmente, aunque siempre tiene más importancia el nivel inmunológico de los animales. Una vez que los gazapos pasan esta segunda etapa del desarrollo, que se extiende alrededor de los 50 días de vida, ya han conseguido armonizar los cambios que suceden en su organismo a un ritmo evolutivo de crecimiento, lo que les permite una mayor resistencia ante otras agresiones. A esto se debe a que en una etapa posterior no contraigan fácilmente enfermedades, salvo que exista algún contagio generalizado que como ya hemos dicho, si bien es una alternativa potencial cuenta con métodos eficaces para prevenirla. A veces el desequilibrio de los alimentos empleados produce situaciones lamentables en el cuadro sanitario de los gazapos, ocasionando desconcierto en los productores. |
|
![]() |